Historia de La Gabardina

Al igual que no se puede concebir un buen fondo de armario sin unas cuantas camisas blancas, sin pantalones vaqueros, americanas de corte sastre o vestidos de color negro, la gabardina es también una de esas piezas imprescindibles. Clásica, imperecedera e imbatible, porque a pesar de nuevas prendas y corrientes, su rol como esencial insustituible cuando la primavera asoma mantiene a este abrigo de entretiempo en el top. Siempre, en mayor o menor medida, goza de representación en el street style y para 2022 ha decidido pasar por el túnel de lavado, transformarse y versionarse.

En 1823, el químico e inventor Charles Mackintosh (Glasgow, 1766), fue pionero en la superposición de dos capas de algodón y una de caucho, patentó este tejido impermeable, que era ideal para el entrenamiento al aire libre y el servicio militar, Macintosh llamó al abrigo Mack y montó una fábrica textil para producirlo.

El sastre de MayfairJohn Emary (Lullingston, Kent, 1810) vio el potencial del Mack, así que perfeccionó el diseño y en 1851 creó una marca para venderlo: Aquascutum, que en latín significa escudo contra el agua. Lo mismo hizo Thomas Burberry, un joven vendedor de Hampshire en 1856.

Este británico inventó el tejido gabardina en 1879, fruto de impermeabilizar las hebras de algodón y las fibras de lana individualmente. El abrigo resultante fue el Tielocken (considerado el predecesor del ‘trench coat’) una prenda impermeable Su gabardina fue la más transpirable hasta la fecha.

Durante los años cuarenta, el diseño caló aún más, y el cine aprovechó todas sus connotaciones para colocársela a los nuevos héroes de la sociedad: los actores. Detectives, periodistas, espías, mujeres fatales y cualquier personaje caracterizado por su astucia, nobleza o inteligencia ha llevado trench en la gran pantalla.

Como todos ya nos hemos dado cuenta, Hollywood adora la gabardina. Muchas de las películas que a día de hoy se consideran de culto en el cine han sacado el ‘trench coat’. Hablamos de Casablanca (con Humphrey Bogart e Ingrid Bergman), Desayuno con diamantes (con Audrey Hepburn y George Peppard), Babette se va a la guerra (con Brigitte Bardot), Kill Bill (con Daryl Hannah), El multimillonario (con Marilyn Monroe)

Pero no acaba aquí la historia de este característico abrigo, porque dio el salto a la realeza británica en 1955 cuando la Reina Isabel II le concede a la firma Burberry una autorización real como proveedor oficial de productos impermeables.

Estas son solo algunas de las historias que hay detrás de una prenda icónica. Porque aunque a veces no seamos conscientes, la industria de la moda no se trata solo de apariencia, semanas de la moda y ‘street style’. Tiene historia, es influenciada por los acontecimientos, se empapa de los movimientos sociales y se adapta a lo largo del tiempo. Es, simplemente, el espejo del mundo. 

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