Roberto Torretta, Premio Nacional de Moda ante la indignación del sector

Leticia

Ayer la Reina Letizia presidió los Premios Nacionales de la Moda 2015. Unos galardones que se entregan desde 2013 a falta de las agujas de oro, que desaparecieron poco antes de morir su impulsora María Rosa Salvador, dueña de Dafnis, y los últimos que el sector ha respetado de verdad; recuerden la estafa de los dedales de oro de Nacho Jacob.

Hay que aclarar que a los Premios Nacionales de la Moda hay que presentarse para que te los den. Y como en casi todas las convocatorias de galardones, siempre hay alguien que se manifiesta en desacuerdo con la lista de finalistas y, por supuesto, con quien se lleva el premio. Esto no es el Premio T de Telva, cuyos aspirantes suelen ser aplaudidos de forma unánime.

Lo ocurrido ayer fue ciertamente llamativo. Roberto Torretta recibió el premio al Mejor Diseñador ante la mirada atónita de muchos de los candidatos, por mucho que se especificara, por una vez, que se le daba ‘por su trayectoria’. El Premio Nacional de Moda a ‘Nuevo Valor’ se lo llevó María Ke Fisherman.

Se habían presentado al certamen 151 candidatos que aspiraban a estos premios concedidos por el Ministerio de Industria, encargado de convocar al jurado, compuesto por un comité técnico cuyos criterios a seguir no han trascendido. En esta ocasión el jurado estaba presidido por la diseñadora Nuria Sardá, Premio Nacional al Diseñador “a la Trayectoria” 2014, y los vocales eran Juan Canals, presidente de la Agrupación Española del Género de Punto (AEGP), Eduardo Zamácola, presidente de la Asociación Empresarial del Comercio y Complementos (ACOTEX), Lander Urquijo, diseñador y Premio Nacional de la Moda al Emprendimiento de la Industria de la Moda 2014, y Marta Michel, directora de “Yo Dona”, Premio Nacional a los Profesionales de la Comunicación, de la Academia y de la Cultura 2014.

Los premios los entrega la Reina Letizia, que el año pasado no pudo asistir porque se murió su abuelo. Ella siempre atrae mucha prensa. Por cierto que Letizia apareció vestida de Zara y no se decantó por ningún diseñador español. Se esperaba en esta edición a Soraya Sáenz de Santamaría, pero no apareció por allí..

Llamó mucho la atención que Roberto Torretta consiguiera alzarse con el triunfo por varias razones objetivas, aunque repetimos que se le reconocía su trayectoria. Su enseña, como tantas otras, ha sido francamente golpeada por la crisis y no ha sabido sortearla a diferencia de muchos candidatos al premio. Una voz autorizada del sector, entre otras muchas que han criticado abiertamente la concesión de este premio a Torreta, asegura que el modista argentino, afincado en España desde los 70, “no merece este galardón. No tiene tienda física, las tres que tuvo las cerró. Tampoco vende online. Sólo en la tienda multimarca de su mujer, Berlín, situada en Madrid, y en el corner de ACME en El Corte Inglés”.

Otro indignado aclama: “Por no tener, no tiene ni gabinete de prensa. Le ayudó María Fitz James Stuart en su momento, desde su gabinete Cien Volando, pero ya no. Le echa una mano su hija María, cuya boda salió en ¡Hola!, pero nadie más”.

Torretta levanta recelos porque es directivo de ACME desde hace años, la Asociación de Creadores de la Moda de España que suele participar en todas las ediciones de Pasarela Cibeles y que, cuentan fuentes solventes, “se benefició de muchas subvenciones estatales que no invirtieron en crear moda”. De Torretta se dice que se compró varios pisos en Chueca, pero no tiene ninguno a su nombre y es algo difícil de demostrar.

“Torretta nunca destacó especialmente por sus colecciones, sólo porque traía muy buena piel de Argentina. Sin embargo, sus colecciones siempre lucían los mismos patrones, desde que trabajaba para una marca suya que se llamaba Snif en los 80 hasta después, con la que etiqueta que lleva su nombre. Abrió tres tiendas. En el callejón de Jorge Juan, en Valencia y en Sevilla, pero cerró en seguida. Su fuerte siempre han sido los contactos de su mujer”. Contactos que, apuntan con cierta maldad, se habrían incrementado ahora que su hijo Carlos, agente de modelos en Nueva York, sale con Marta Ortega, hija del dueño de Inditex.

“La mujer de Torretta, Carmen Echevarría, es el cerebro de la familia, con centro de operaciones en un local de Cuatro Caminos decorado por Patricia Urquiola. Su primera tienda, la de Snif, estaba en la plaza de las Salesas, y se la proyectó Pilar Briales, una arquitecta muy conocida. Al principio desfilaban para Torretta las gemelas López Quesada. Carmen Echevarría empezó trabajando de dependienta en Loewe e hizo amistades que la han ayudado después. Su tienda de la calle Almirante sí que es referencia multimarca. Ella es a la derecha lo que Benarroch a la izquierda”.

A la boda de María Torretta, celebrada hace un año en Pedraza, fue el matrimonio Aznar, íntimo de la familia. “Hace mucho, cuando cumplieron 50 años de edad Carmen y Roberto, hicieron una fiesta en el Café Larios de la Gran Vía e invitaron a los Aznar también. Siempre se han servido de esa relación para escalar socialmente”.

Chascarrillos aparte, es cierto que Roberto Torretta no tiene presencia internacional alguna, ni un proyecto de branding de referencia, ni es seguidísimo en redes sociales…. Sus clientas están desactualizadas, como Mar Flores.

Pili Carrera y Helena Rohner, otras finalistas de esta edición, están mejor posicionadas en la industria, pero no han conseguido el premio. “Torretta siempre se lleva el premio de consuelo. Ha nacido con estrella. Le dieron la T de Telva por sus contactos. Nunca sobresalió en nada, pero sin embargo tenía mucho poder de convocatoria y era un encantador de señoras, porque adora el sexo femenino. Es íntimo de Nieves Álvarez, su socia en una cadena de heladerías que quebró, y quien le hace publicidad gratuita en ¡Hola! y en el programa que presenta en TVE”.

Precisamente ese programa ha sido premiado también en la categoría de Mejor Medio de Comunicación de Moda, frente a Ediciones Condé Nast (!).

Le duela a quien le duela, Torretta, que nunca ha vestido a la Reina Letizia que se sepa, ha conseguido el premio y hay que felicitarle. Comenzó en la moda en 1972 y ha desfilado ininterrumpidamente desde 1996, año en el que debuta en la Pasarela Cibeles. “La mujer que yo visto es de carne y hueso, no quiere ni acepta propuestas cerradas, no quiere imposiciones, sino sugerencias, ideas que le permitan desarrollar su propia personalidad”, dice Torretta.

Pili Carrera, por su parte, a diferencia de Torretta, tiene tiendas abiertas en todo el mundo y es la marca favorita de las infantitas de España y Holanda, entre otras ‘royals’.

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